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Categoría: Informática en general

Mini manual para entender las calidades de las películas descargadas y no morir en el intento

teknoplof 05/11/2009 @ 17:53

pelis.jpgCuando tenemos la intención de descargar una película de Internet por medio de cualquier software de intercambio entre pares o P2P (eMule, eDonkey, Azureus, Ares, uTorrent, Pando…), al realizar una búsqueda es posible que obtengamos numerosos archivos de la película que deseamos descargar. El tamaño de estos archivos puede variar, así como su calidad de audio y vídeo, desde 600 Mb hasta más de 4 Gb, aproximadamente. Ello es debido a la forma en que ha sido copiada la película, y es
que no es lo mismo una copia exacta de un DVD que una grabación clandestina con una cámara de vídeo en una sala de cine.

Por norma general existe una regla no escrita entre las personas que se dedican a ripear películas a la hora de nombrar los archivos que comparten. Seguro que, tras una búsqueda en eMule, más de una vez nos hemos tropezado con nombres de archivos de película como el siguiente:

Juegos de Guerra 2 (Spanish) 2007 DVDRIP Xvid-Mp3 (Centraldivx.com).avi

Es posible que nunca nos hayamos parado a observar todo lo que va más allá del título, pero lo cierto es que nos ofrece toda la información necesaria para saber la calidad que obtendremos tras la descarga.

Después del título aparece el idioma de la película entre paréntesis y el año de la producción. Con respecto a estos términos no comentaré nada más, porque son lo suficientemente claros como para arrojar más luz sobre el tema. Simplemente apuntar que el idioma puede aparecer escrito en inglés (lo más común) como en este ejemplo (Spanish), puede aparecer en español (Español), o incluso abreviado (ES, SP, ESP, SPA, etcétera). A la hora de realizar una búsqueda es conveniente introducir alguno de
estos términos para cribar los resultados al máximo.

Lo que sigue al año de producción (DVDRIP Xvid-Mp3) es precisamente lo que nos informa sobre la calidad en la que está ripeada la película. En este caso vemos que es una copia directa de DVD (DVDRIP), que el códec de vídeo es Xvid y el de audio es MP3.

Vamos a ver a continuación las distintas calidades que puede tener un archivo de película y cómo se especifica, generalmente, en su nombre. Comenzaremos por la calidad peor y terminaremos por la mejor.

1. Cam

  • En el nombre de archivo aparece como: CAM
  • Origen del vídeo: Cámara (sin trípode, generalmente)
  • Origen del audio: Cámara
  • Calidad de vídeo: Muy baja
  • Calidad de audio: Muy baja

Este tipo apenas se usa en España por su baja calidad. Se corresponde con la grabación directa del vídeo y el audio en una sala de cine por un espectador, sin trípode ni ningún tipo de interés porque la calidad sea mínima.

Suelen ser estrenos muy recientes.

2. TeleSync

  • En el nombre de archivo aparece como: TS, TS-Screener, Telesync o Screener
  • Origen del vídeo: Cámara (con trípode)
  • Origen del audio: Origen externo limpio
  • Calidad de vídeo: Baja-Media
  • Calidad de audio: Media

Esta calidad es la más usual para los screeners en España. El video es una grabación en la sala de cine con una cámara montada sobre trípode, y la calidad puede ser muy buena o nefasta, dependiendo de quién realice la grabación, con qué tipo de cámara y en qué condiciones (cine cerrado o con gente, iluminación, etcétera). El audio se obtiene de un medio externo limpio de ruido y, posteriormente, se sincroniza con la imagen mediante software. Este medio externo suelen ser los conectores de audífonos especiales para sordos de algunos cines o el sistema principal de sonido de la sala.

A este tipo se le suele llamar screener a secas. Suelen ser estrenos recientes.

3. VHS-Screener / VHS-Rip

  • En el nombre de archivo aparece como: VHS-Screener, VHS-Rip
  • Origen del vídeo: Cinta VHS
  • Origen del audio: Cinta VHS
  • Calidad de vídeo: Media
  • Calidad de audio: Media

Son películas ripeadas directamente desde una cinta VHS. La calidad es la de la cinta en cuestión.

Suelen ser antiguas películas descatalogadas o que no han aparecido en DVD.

4. TeleCine

  • En el nombre de archivo aparece como: TC, TC-Screener o Telecine
  • Origen del vídeo: Proyector de cine
  • Origen del audio: Proyector de cine
  • Calidad de vídeo: Media-Alta
  • Calidad de audio: Media-Alta

Este tipo de películas se traspasa directamente desde las salidas de los proyectores de cine a DVD o VHS. No era muy común verlas en España, pero ahora empiezan a irrumpir con fuerza.

Los países de Europa del Este y Rusia son los mayores productores de este tipo de calidades y, lo que se suele hacer, es extraer el vídeo de un TeleCine extranjero y sincronizar el audio captado en español en una sala de cine (algo parecido al DVD-Screener que se ve posteriormente).

Suelen ser estrenos recientes.

5. DVD-Screener

  • En el nombre de archivo aparece como: DVD-Screener o DVD-SCR
  • Origen del vídeo: DVD
  • Origen del audio: Origen externo limpio
  • Calidad de vídeo: Alta
  • Calidad de audio: Media

En este tipo de calidad el vídeo se extrae de un DVD promocional o de un DVD que ya ha salido en otros países antes que en España. El audio se obtiene de un origen limpio como los mencionados en la sección de TeleSync. Posteriormente se sincronizan.

Suelen ser películas no muy recientes, al menos en España.

6. DVD-Rip

  • En el nombre de archivo aparece como: DVD-Rip
  • Origen del vídeo: DVD
  • Origen del audio: DVD
  • Calidad de vídeo: Alta
  • Calidad de audio: Alta

Este tipo se corresponde con el ripeo tal cual de un DVD. Tanto el vídeo como el audio se extraen del DVD original, por lo que la calidad es muy buena, siempre y cuando se realice por una persona experta en tales lides. Muchas veces aparece antes de que se publique la película original, vía copias previas enviadas a los críticos de cine. Esto hace que los rips de mala calidad desaparezcan o no lleguen ni a aparecer.

Son películas que ya han salido en DVD.

7. DVD-R

  • En el nombre de archivo aparece com: DVD-R
  • Origen del vídeo: DVD
  • Origen del audio: DVD
  • Calidad de vídeo: Muy alta
  • Calidad de audio: Muy alta

Este formato de calidad se corresponde con la copia exacta de todos o algunos de los contenidos de un DVD sin ripear, es decir, sin compresión alguna, por lo que no existe pérdida de calidad. Suelen contener la película en dos o tres idiomas e, incluso, los subtítulos.

El problema es que el tamaño de un DVD original es demasiado grande para copiarlo en un DVD grabable normal de 4,7 Gb (DVD-5). Podría caber en un DVD de doble capa (DVD-9) que permite hasta 8,5 Gb o en uno mayor (existe hasta DVD-18), pero estos soportes no suelen ser admitidos por la mayoría de los reproductores de DVD de salón ni por muchos reproductores informáticos de DVD. Por todo ello, a excepción de algunas películas antiguas de dibujos animados que no tienen mucha duración, los extras del DVD original no suelen ser incluidos en este
formato.

Son películas que ya han salido en DVD. Tienen grandes tamaños, cercanos a los 4 Gb o más. Se suelen distribuir en la red BitTorrent. Lo que descargamos son archivos .VOB, .IFO y .BUP que han de ser quemados como DVD de vídeo.

8. Imagen de DVD

  • En el nombre de archivo aparece como: ISO, NRG, BIN, CUE, MDF, MDS
  • Origen del vídeo: DVD
  • Origen del audio: DVD
  • Calidad de vídeo: Muy alta
  • Calidad de audio: Muy alta

Las imágenes de DVD son copias exactas de DVD completos. En este caso se copia completamente un disco con la película, los idiomas, los subtítulos y todos los extras.

Son películas que ya han salido en DVD y que o bien no tienen muchos contenidos o bien duran menos que una película normal. Sobre todo películas de dibujos animados, actuaciones, vídeos musicales, documentales, series, etcétera.

9. BR-Rip

  • En el nombre de archivo aparece como: BR-Rip o BD-Rip
  • Origen del vídeo: BluRay Disc
  • Origen del audio: BluRay Disc
  • Calidad de vídeo: Excelente
  • Calidad de audio: Excelente

Son rips de discos BluRay con calidades 720p y 1080p. Al igual que con el resto de formatos, depende de la habilidad de la persona que lo genere para que la calidad sea mejor o peor. Aún así, a igual tamaño e igual proceso que un DVD-Rip, un BR-Rip tendrá mejor calidad simplemente porque la fuente es mejor.

Son películas ya aparecidas en BluRay Disc. 

10. Otras denominaciones

Al calor de las anteriores denominaciones “oficiales” de calidades han ido apareciendo otras menos conocidas (la mayoría referidas a televisión para ripeos de series y películas) pero que cada vez van tomando más importancia. A continuación vamos a detallar algunas de ellas.

TV-Rip: Es un rip directo de un programa o película de televisión.
DVB-Rip: Rip a partir de una señal de TDT (Televisión Digital Terrestre).
HDTV-Rip: Rip de televisión digital de alta definición.
PDTV-Rip: Es un rip de televisión digital pura. Se obtiene con tarjetas sintonizadoras de televisión capaces de recibir TDT.
DSR-Rip: Rip de satélite de señal digital.
LD-Rip: Rip de LaserDisc.
R5-Rip: DVD para la región 5 de Europa del Este, India, África, etc. Son copias hechas con un TeleCine analógico. Muy raras en España.
Workprint (WP): Es un montaje no finalizado de una película que se envía a críticos y productores bastante antes de la versión final. Suelen ser películas con escenas que luego no aparecen en la versión definitiva, con marcas de agua, rótulos o contadores de segundos.

Además de la calidad de grabación de una película, es importante tener en cuenta el formato de vídeo y el formato de audio con los que está ripeada. El formato y el códec (del que hablaba al principio de este mini manual) están íntimamente relacionados, porque deberemos tener los codecs adecuados para reproducir tanto la imagen como el sonido de los distintos formatos. Además, los reproductores de salón sólo aceptan algunos de los formatos más conocidos y utilizados.

A continuación enumeraremos los más usuales con los que nos vamos a encontrar ripeada una película.

Formatos de vídeo

● DivX y Xvid (AVI): Son formatos de codificación con los que obtendremos calidades similares a los de un DVD. Permite comprimir casi 2 horas de película en, aproximadamente, 700 Mb. Es el más común de los formatos de vídeo.

● VídeoCD (VCD): Es el formato más veterano. Utiliza la compresión MPEG-1 a un bitrate fijo. Ofrece calidad de VHS y una película de 2 horas necesitará de 2 CD de 700 Mb para entrar correctamente. Es el formato más compatible.

● Súper VídeoCD (SVCD): Formato basado en compresión MPEG-2. Distribuye los bits de una forma más eficiente que el anterior. Es menos
compatible que el VCD. Una película necesitará de 2 ó 3 CD
de 700 Mb, pudiendo llegar a alcanzar calidad de LaserDisc.

CVCD: Formato igual al VCD pero con mayor compresión.

KVCD: Al igual que el anterior deriva del VCD pero con una tasa de
compresión todavía mayor.

RAT-DVD: Este formato permite comprimir una película respetando
todo su contenido (menús, extras, subtítulos…) para ser visualizada exclusivamente en un ordenador con Windows XP, DirectX 9 y Windows Media Player 10 o WinDVD casi exclusivamente.

Formatos de audio

MP3: Este códec (MPEG Layer 3) es el más extendido y compatible. Tiene como peculiaridad un ratio de compresión 11:1 sin pérdida de calidad de sonido audible.

WAV: Formato propietario de Microsoft sin compresión.

WMA (Windows Media Audio): De compresión parecida al MP3 y de
calidad también similar.

AAC: Codificación estándar para audio reconocida por ISO en el patrón MPEG-2. En teoría almacena más que un MP3 y en menos espacio. Formato utilizado por Apple.

AC3: Códec para reproducir audio en el sistema Dolby Digital AC3.

RA (Real Audio): Soporte multimedia creado por la empresa Real Network, con una alta tasa de comprensión y algoritmos especiales que reducen considerablemente el tamaño de los archivos de sonido.

OGG: Lo que diferencia a Ogg Vorbis del resto es que es gratuito, abierto y no está patentado. Su principal atractivo es la importante reducción que hace de un archivo de audio sin restarle calidad. Así mismo, se distingue por su versatilidad para reproducirse en prácticamente cualquier dispositivo.

Para terminar decir que además del formato de audio y vídeo y la calidad de ripeo, en el nombre de un archivo de película descargado podemos encontrar multitud de detalles más. Vimos al principio que suele aparecer el año de producción, el idioma (imprescindible) o el ripeador o sitio web que alberga el enlace. Pero también alguno de los siguientes
textos que voy a detallar.

SUBBED XXX: La película tiene subtítulos incrustados en lenguaje XXX.

DUBBED XXX: La película no está en versión original, está doblada al lenguaje XXX.

WS: WideScreen. Dimensiones originales, con bandas negras.

FS: FullScreen. A pantalla completa, sin bandas negras.

REPACK: Cuando alguna película ha salido ripeada con algún fallo, puede aparecer otra con esta leyenda indicando que está solventado.

NUKED: No aprobada. Versión que no cumple las reglas de ripeo acordadas. Puede haber varias razones (BAD A/R, BAD ASPECT RATIO, BAD IVTC…).

PROPER: Según las normas no escritas, el primero que saca una película
(normalmente TS-Screener o TC-Screener) gana la "carrera" y nadie más puede publicar esa misma película. Pero si la calidad de la primera publicación es muy mala, otro grupo tendrá "el permiso" de publicarla como una versión "apropiada".

LIMITED: Significa que se ha visto en menos de 250 cines (en EEUU).

INTERNAL: De distribución interna. Algunas películas se distribuyen de esta forma por varios motivos. Normalmente es para recuperar viejos ripeos en DVD (es decir, duplicar una película ya publicada hace tiempo) o cuando la fuente es una grabación de mala calidad.

Como resumen podríamos decir que es muy importante leer el nombre del archivo de película que nos vamos a descargar, ya que no es lo mismo, como hemos podido comprobar, que sea TS-Screener o DVD-Rip, que el códec de vídeo sea Xvid o VCD o que sea WS o FS.

Teniendo estos pocos detalles en cuenta, seguro que lo que bajemos de Internet será más adaptado a lo que deseamos obtener en una primera vez y únicamente descargando un único archivo por película.

Eso sí, los fakes que resultan en películas porno en lugar de esa última
superproducción que queríamos haber bajado, van a seguir colándosenos por siempre jamás. Aunque una buena actitud es desconfiar de los DVD-Rip de películas todavía en las salas de cine. Por lógica.

Sobre phishing y tal

teknoplof 10/09/2009 @ 10:46

phishing.jpgSi se pudiera calibrar la capacidad de maldad de la multitud de cuatreros electrónicos que campan por la Red, sin duda a los autores del phishing se les podría calificar de auténticos hijos de la gran puta con todas las letras.

El phishing comenzó allá por los años noventa, cuando hackers bregados en ingeniería social lograban conseguir los datos de clientes de AOL para utilizar los servicios de esta compañía americana por la face.

En aquella época, cuando las pequeñas aplicaciones que generaban números válidos de tarjetas de crédito funcionaban, cualquier pendejo digital era capaz de burlar la seguridad de grandes empresas intimidando a sus usuarios con veladas amenazas de cerrar sus cuentas de por vida si no recitaban sus claves de cabo a rabo.

El phishing evolucionó para convertirse en un método eficaz de conseguir los datos de cuentas de correo electrónico y software de mensajería instantánea, de lo que no se libró ni el apuntador, aunque parece ser que los ladronzuelos se decantaban más por los omnipresentes Hotmail y Messenger. No era raro recibir un correo solicitando tu nombre de usuario y contraseña so pena de bloquear tu cuenta si te resistías a colaborar. Lo más gracioso del tema era recibir una notificación de un servicio del que tú no disponías, causa por la que adivinabas el engaño antes que los demás.

Muchos de los intentos de embuste se basaban (y se basan) en la capacidad de la víctima para intentar hacer el mal, saliendo escaldado por supuesto. Algo así como el timo de la estampita de toda la vida, en el que el timado es abordado por una persona, aparentemente de capacidades mentales limitadas, con el objeto de venderle estampitas, que son billetes realmente, y, al final, el intento de aprovecharse del pobre tonto termina por dejar a la víctima sin un céntimo en su cartilla de ahorros. Muy español, sí señor; voy a timar al bobo de turno y acabo siendo yo el timado. Pero que nadie se entere, no vaya a ser que encima se rían de mí.

Este ejemplo trasladado al mundo de Internet es el clásico mensaje que te ofrece la posibilidad de conocer la contraseña de cualquier correo de Hotmail. Vamos, que puedes meterte hasta el fondo en la cuenta de la vecinita esa que está buenorra y ver las fotos que se hizo en topless en la playa de Palma y que envió la semana pasada a su mejor amiga. Evidentemente para realizar este trámite has de enviar un correo de determinadas características a una dirección (la del timador) en el que, de alguna u otra manera, habrás de incluir tu cuenta de usuario y tu contraseña. El cazador cazado.

La evolución del phising ha pasado en unos años del terreno de la gamberrada al del delito más flagrante. Hoy no se roban contraseñas, sino pasta contante y sonante. Cualquiera de nosotros habrá recibido más de una vez un mensaje de Caja Madrid o del Banco Santander solicitando nuestros datos de acceso a su web con el fin de solucionar problemas de seguridad recientemente acaecidos o de cotejar determinada circunstancia ocurrida con la cuenta. Por supuesto siempre hay una amenaza implícita, y es que si no accedes podrías perder tu acceso, tu cuenta, tu dinero... incluso si no eres cliente siquiera. Tócate los pies.

La semana pasada llegó a mi buzón el último intento de esta panda de cabronazos de querer timarme. Supuestamente la Agencia Tributaria me devolvía un dinero que me debía (cosa ya rara de por sí) y para ello había de acceder a su web (vía un enlace en el propio correo; muy típico) en el que, entre otros datos personales, tenía que escribir el número de tarjeta de crédito y ¡mi PIN!. Sí, han leído ustedes bien, mi PIN. Además especificaban claramente que debía ser el que yo utilizaba en el cajero automático cuando sacaba dinero, por si no me quedaba cristalino.

Mi reacción ante estos insultos a mi inteligencia es siempre primaria, entendiendo primaria por primitiva y poco civilizada. Relleno los casilleros del formulario de improperios y hago clic en el botón de enviar. Que se jodan. Pero el otro día, además, me indigne sólo de pensar en la cantidad de personas que, incautos ellos, escriban sus datos, PIN incluido, y lo envíen vaya usted a saber dónde y a quién con el anhelo de recibir esos ciento y poco euros que les prometen. Personas mayores, de pocos recursos y faltos de amplios conocimientos acerca de Internet, son timadas diariamente y despojadas de sus ahorrillos por estos crueles apandadores sin escrúpulos.

Se estima que entre mayo de 2004 y mayo de 2005, aproximadamente 1,2 millones de usuarios de ordenadores en Estados Unidos tuvieron pérdidas a causa del phishing, lo que suma aproximadamente 929 millones de dólares estadounidenses. Wikipedia dixit.

Los daños causados por el phishing oscilan de la pérdida del acceso al correo electrónico a pérdidas económicas sustanciales. Este tipo de robo de identidad se está haciendo cada vez más popular por la facilidad con que personas confiadas normalmente revelan información personal a los phishers, incluyendo números de tarjetas de crédito y números de la Seguridad Social. Una vez esta información es adquirida, los phishers pueden usar los datos personales para crear cuentas falsas utilizando el nombre de la víctima, gastar el crédito de la víctima, o incluso impedir a las víctimas acceder a sus propias cuentas.

Y ahora, encima, se está empezando a poner de moda también el phishing telefónico y vía SMS, en el que se nos solicitan nuestros datos en un mensaje corto de texto o mediante una llamada a nuestro móvil o teléfono fijo.

La recomendación es muy clara: no hay que fiarse nunca de nadie que nos pida información que sólo nosotros debemos conocer. Nuestro PIN de una tarjeta de crédito, por ejemplo, sólo debemos de saberlo nosotros. Ni el propio banco tiene por qué conocer este dato.

Por mucho logotipo guapo en un correo y mucha página web con apariencia de "oficial", la única manera que debemos utilizar para acceder a un sitio web es a través de su dirección completa en un navegador. Olvídese de links o vínculos que le llevan a los oscuros dominios del atacante con URL interminables que, incluso, pueden incluir el nombre de la entidad en cuestión. Además asegúrese de que la página en la que está utiliza algún tipo de cifrado (busque el candadito, hombre).

Un nuevo método que se está imponiendo es el que utiliza la técnica conocida como Cross Site Scripting (XSS), y que permite a un atacante dirigir al usuario a iniciar sesión en la propia página del banco o servicio, donde la URL y los certificados de seguridad parecen correctos. Esta técnica se basa en una vulnerabilidad del sistema de validación de un HTML incrustado y ofrece la posibilidad de ejecutar un código o script propio en el contexto de otro sitio web. Afortunadamente cada vez son más las empresas y organismos que protegen sus webs frente a este agujero de seguridad.

Otro problema es el relacionado con el manejo del Nombre de Dominio Internacionalizado (IDN) en los navegadores, puesto que puede ser que direcciones que resulten idénticas a la vista puedan conducir a diferentes sitios (por ejemplo dominio.com se ve similar a dοminiο.com, aunque en el segundo las letras "o" hayan sido reemplazadas por la correspondiente letra griega ómicron, "ο"). Al usar esta técnica es posible dirigir a los usuarios a páginas web con malas intenciones. A pesar de la publicidad que se ha dado acerca de este defecto, conocido como IDN spoofing, o ataque homógrafo, ningún ataque conocido de phishing lo ha utilizado. Aunque sólo hay que dar tiempo al tiempo.

Lo más importante es guardar unas medidas básicas de seguridad para que no puedan engañarnos. Supongo que en el "mundo real" usted no ofrecería sus datos bancarios al primer desconocido que pasee por la calle, pues en el "mundo virtual" haga lo mismo. Con el tiempo sospecho que irán apareciendo nuevos métodos de engañar y timar a la gente, porque mangantes siempre ha habido y siempre habrá, pero que no se crean que todo el monte es orégano. A mí no me phiseas, pendejo.

El wikipeligro está ahí fuera

teknoplof 02/09/2009 @ 08:02

grog.jpgAsistíamos la semana pasada a un tremendo epic fail protagonizado por el canal argentino de televisión C5N. En un informativo de la cadena, y en el marco del cambio de horario de cierre de los bares (boliches allá), el presentador comenta cómo los hábitos de jóvenes y adolescentes con relación al ocio han cambiado mucho en las últimas décadas. En concreto se refiere al exceso en el consumo de bebidas alcohólicas, que en escapadas y juergas nocturnas se eleva a la enésima potencia. Vamos, como aquí y en Sebastopol.

El descojono padre comienza cuando dicho sujeto advierte de la existencia de un nuevo "trago" que se ha puesto de moda entre la juventud argentina. Esta bebida en cuestión no es otra que el denominado Grog XD, cuyos ingredientes pasa a detallar uno a uno, siendo la relación de los mismos la siguiente: Queroseno, endulzantes artificiales, ácido sulfúrico, ron, acetona, tinte rojo Nº 2, grasa para ejes y ácido para baterías.

Cualquier gamer medianamente friki se habrá dado cuenta de que esos, precisamente esos, son los ingredientes del famoso Grog que tanto gustaban de beber los piratas del juego de los noventa Monkey Island. Cualquier internauta medianamente geek se habrá dado cuenta también de que el apellido de la bebida (XD) es un guiño de humor que hace referencia a un emoticono con significado de carcajada. Así mismo, cualquier ciudadano normal medianamente cuerdo se habrá dado cuenta de que cosas como el ácido sulfúrico no se pueden beber (o al menos no se debe, a no ser que sea tu último deseo en el corredor de la muerte).

La noticia viene recolectada de un correo electrónico (valiosa y fidedigna fuente de información, sí señor) que recibieron en la redacción de la tele en cuestión. En susodicho se hacía saber de este nuevo brebaje que se ingería a espuertas en las calles porteñas. Obviamente, no resultaba más que una broma o un intento de engaño con diversos guiños videojueguiles y que los responsables de la cadena se tragaron de cabo a rabo.

Pero lo peligroso del tema no es que te creas un bulo, sino que encima lo documentes y lo difundas. Digo yo que porque le tocó al becario o porque el redactor de turno andaba agobiado de trabajos mil, no se les ocurrió otra cosa mejor que preguntar al tito Google qué demonios era eso del Grog XD. Y claro, el tito que sabe mucho pero razona poco, les acercó navegando suavemente mecidos por las olas de la información automática a la increíble y descomunal Wikipedia, la enciclopedia online más famosa del mundo y de sus órbitas espaciales. Allí recorrieron rápidamente la entrada del Grog (que por cierto es una antigua bebida real; no de reyes, sino de verdad) hasta que vislumbraron atónitos y estupefactos los ingredientes mágicos del brebaje en cuestión (los del juego, no los de verdad).

Y tachán, tachán. Copio aquí, pego allí y... voilà. Ya tenemos la noticia del día. ¡Bombazo informativo, oiga! ¡Extra, extra!

Imagínense ustedes el cachondeo a posteriori.

Lo grave del asunto no es que un periodista se documente en Wikipedia, sino que lo haga exclusivamente en Wikipedia. Esta vasta (con v) enciclopedia encierra una de las bases de datos de información más importante y grandiosa que existe en Internet, pero tiene un pequeño problemilla anejado, y es que sus contribuyentes no son eruditos de la lengua, historiadores galardonados o extraordinarios científicos (que también), sino que pueden ser el mendrugo de su vecino de arriba, su jefe de usted en sus horas libres y yo mismo. O sea, cualquier pendejo electrónico que se conecte puede escribir algo en Wikipedia; y no sólo escribir, sino modificar; y no sólo modificar, sino variar un dato escrito por otro convirtiéndolo en erróneo conscientemente de la maldad que se está perpetrando. A lo cabrón, vamos.

Esta pequeña peguilla es extensible a cualquier blog o página personal, incluido éste mismo en el que se encuentra, no vaya a ser que los apocalípticos comentaristas me acusen de herir de muerte a la enciclopedia más visitada. Y es que Internet es un amplísimo medio de información en el que encontrará usted de todo, pero, créame, nunca se crea nada al 100%. Nunca.

Cualquiera podría decir que esta premisa es también aplicable a los medios de información tradicionales, y así es, pero no duden ni por un momento que las meteduras de pata de éstos han superado el rigor informativo desde que existe Internet. Se acuerdan cuando un niño decía antaño "que sí, mamá, que es verdad, que lo visto en la tele", y la madre le respondía "no te creas todo lo que sale por la tele". Pues tanto monta, monta tanto. Ni hay que creerse todo lo que aparece en Internet ni tampoco ser un paranoico que ve conspiraciones por todos los lados. Tanto Internet en su conjunto como Wikipedia en particular son medios de documentación magníficos y están convirtiéndose en prácticamente los unos y únicos del mercado, yo sólo digo que no debemos tomarnos a ciencia cierta el conjunto absoluto de todo lo que podamos leer.

Y si la gente de pueblo, usted y yo, debemos de tener cuidadín con esto, ni que decir tiene que un periodista, al que el primer año de carrera le enseñan que las noticias hay que contrastarlas, no debe tomar como dogma de fe un artículo en Wikipedia sin recurrir a otros medios (que hoy en día pueden ser, incluso, otras páginas web más "oficiales" en determinado asunto).

Otro dato, fíjense. No hace mucho tiempo el estudiante de sociología irlandés Shane Fitzgerald tendió una trampa a los medios con el fin de demostrar cómo, no sólo los actuales periodistas, sino también los blogueros y redactores de sitios web tiraban de Wikipedia con demasiada facilidad. Tras la muerte de Maurice Jarre, Fitzgerald publicó en la página de Wikipedia dedicada al compositor francés una falsa cita de éste con el fin de comprobar el funcionamiento de la autorregulación de la enciclopedia online. Wikipedia respondió rápidamente eliminando la falsa edición hasta en tres ocasiones, pero esto no fue suficiente para que multitud de los medios principales de Estados Unidos, Inglaterra, India o Australia, ante la necesidad de publicar una nota necrológica sobre el compositor, acudieron a la enciclopedia para copiar los datos allí reflejados mientras la falsa cita aún permanecía en el artículo, con lo que ésta salió también publicada en esos medios como verdadera.

La conclusión es clara. Los medios copian y pegan contenidos de la Web, en este caso de Wikipedia, sin demasiado rigor a la hora de confirmar la veracidad de los datos obtenidos a través de esa fuente. Shane Fitzgerald lo tiene claro: Wikipedia ha pasado la prueba de su experimento autorregulador, el periodismo no. En todo el mundo, sólo el periódico The Guardian, uno de los que reprodujo la cita, reconoció públicamente el error.

Se sorprenderían de la cantidad de casos como este que ocurren a diario. Sucedió con los datos de la fecha de fallecimiento de la cantautora peruana Chabuca Granda y con los del cantante criollo Oswaldo Campos. También sucedió con la historia que cuenta la película "La noche de los lápices", donde se aseguraba que los jóvenes secuestrados eran peligrosos terroristas. Se sorprenderían de la cantidad de famosos artistas que tras visionar su entrada en Wikipedia advierten o comentan que la información es buena pero no lo suficientemente exacta.

Hace unos días la agencia de noticias Reuters publicó su libro de estilo. La sorpresa se centró en los apartados dedicados a la obtención de información en la red, y específicamente en Wikipedia. Reuters afirma que Wikipedia puede ser un buen punto de partida para una investigación, pero "no debe ser usada como una fuente atribuible". La agencia de noticias advierte que la información que contiene "no ha sido confirmada y puede cambiar en segundos, cuando los usuarios añaden o quitan material". Lo cual resulta totalmente lógico y de enorme sentido común. Esta debería ser la máxima de cualquier periodista a la hora de documentarse.

Wikipedia sabe todo esto y lo anuncia en su Limitación general de responsabilidad diciendo que "Wikipedia no garantiza la validez de sus artículos". La lógica de Wikipedia es "no te fíes de la información, contrasta distintas opiniones y verifica las fuentes". La lógica de cualquier otra enciclopedia es "aquí está la verdad, no la cuestiones". Y lo cierto es que las enciclopedias clásicas, incluso la Enciclopedia Británica, están también plagadas de errores.

Ninguno de los valiosos contenidos de Wikipedia se acerca en su valor pedagógico, ni en su aporte como estímulo a la formación de un espíritu crítico, a la conciencia de que Wikipedia tiene errores que se documentan y se discuten. Esto justamente es la libertad que ofrece Internet. ¿Anarquía de la información? De ninguna manera, sólo un proceso en marcha, abierto y transparente, de discusión sobre el conocimiento.

Contrasta siempre tus fuentes y disfrutarás del conocimiento libre.

NB: Este artículo puede contener tantos errores documentales como documentalistas se hayan utilizado. A ver si se cree usted que yo me lo sé todo, hombre.

La firma electrónica

teknoplof 07/08/2009 @ 13:25

firma.jpgLa revolución de las tecnologías de la información está cambiando considerablemente la relación de los individuos con ellos mismos y, por supuesto, con organizaciones y administraciones. No es raro hoy día comprar algo en Internet, solicitar el saldo de puntos de tu carné de conducir o remitir una solicitud de alta en un padrón municipal.

Con respecto a la relación entre individuos o entidades privadas es más que patente la globalización de los sistemas de comunicación y la utilización de los mismos que hacemos todos nosotros todos los días. Sin embargo, la relación con la Administración o con organismos públicos en España no se encuentra aún muy extendida entre el usuario medio de redes de comunicación.

Las razones de ello son varias, pero sin duda que podemos destacar dos muy importantes: la necedad de las distintas administraciones a la hora de informatizar un servicio público y el desconocimiento y recato del usuario para utilizar los que ya se encuentran disponibles. La segunda razón es más que obvia, la mayor parte de los usuarios de Internet no se atreve a realizar según que trámites a través de la Red debido a la falta de información con respecto a la seguridad de los sistemas. La razón primera es más preocupante, y es que resulta vergonzoso que muchos ayuntamientos de este bendito país aún no dispongan siquiera de una página web decente.

El miedo que nos da introducir nuestro número de tarjeta de crédito en una web es la mayor parte de las veces totalmente infundado, ya que desde un ordenador personal libre de virus es muy complicado que ocurra algo. Pero la incapacidad de avanzar tecnológicamente que tienen nuestros dirigentes no se puede remediar y forma parte de nuestra idiosincrasia. Es muy triste comprobar cómo la mayoría de los trámites y gestiones que, aparentemente, se pueden realizar desde el sitio web de un ayuntamiento, al final sólo te lleven a una página de información donde aparece la documentación que debes presentar y el horario de la ventanilla donde te tienes que presentar físicamente. ¡Que no avanzamos, agüela, que seguimos igual que cuando usté era moza!

Bueno, algo avanzamos, algo avanzamos. Pero poco. Y lento.

El caso es que entre las gestiones que sí podemos realizar a través de Internet nos vamos a encontrar dos tipos: las que simplemente se hacen y punto y las que te van a solicitar una firma electrónica o un certificado digital (tanto monta, monta tanto). ¿Y qué es una firma electrónica? Pues nada más y nada menos que un conjunto de datos informáticos relativos a una persona y consignados de manera electrónica que pueden ser utilizados como medio de identificación de dicha persona, teniendo el mismo valor que una firma manuscrita. ¿Y para qué se utiliza? Pues para firmar tus documentos electrónicos, hombre, que para los otros boli o lápiz.

Las firmas electrónicas cubren perfectamente los objetivos de confidencialidad, integridad y no repudio. La confidencialidad se refiere a que determinados datos sólo se muestran al usuario autorizado mediante dicha firma; la integridad nos asegura que los mensajes intercambiados y firmados digitalmente llegarán a su destino sin modificaciones; no repudio indica que ni el receptor ni el emisor pueden desdecirse del propio mensaje firmado.

Una firma electrónica es en realidad un certificado de seguridad digital emitido por una entidad de confianza y acreditada para tal fin. En España estos certificados los emite, entre otras empresa privadas, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) a través de la Entidad Pública de Certificación llamada CERES (CERtificación ESpañola). Es una forma de permitir que tanto el receptor como el emisor de un contenido puedan identificarse mutuamente con la certeza de que son ellos los que están interactuando, evitar que terceras personas intercepten esos contenidos y que los mismos puedan ser alterados, así como evitar también que ninguna de las partes pueda rechazar la información una vez aceptada. Digamos que es lo mismo que la firma manuscrita; tú firmas algo y estás asegurando con tu rúbrica que eres tú y sólo tú el que acepta lo firmado. Asimismo luego no podrás desdecirte de ello. Ya es tarde, joven, no haber firmado; ahora te quedas con el piso y con las deudas del anterior propietario. Ajo y agua.

Los certificados digitales van y vienen por Internet continuamente; probablemente te hayas cruzado con más de uno a la hora de navegar por las llamadas páginas web seguras. Puedes consultar los que tienes instalados en tu equipo desde las opciones de tu navegador. En Internet Explorer los tienes en Herramientas>Opciones de Internet>Contenido>Certificados; en Google Chrome están en Personaliza>Opciones avanzadas>Gestionar certificados; en Firefox en Herramientas>Opciones>Avanzado>Cifrado>Ver certificados; y en Opera los puedes ver en Herramientas>Opciones>Avanzado>Seguridad>Administrar certificados. Con el Safari de Apple ni se te ocurra utilizar certificados digitales, puedes tener más problemas que ventajas. I'm sorry, Steve Jobs.

Para obtener una firma digital, lo cual es gratuito, faltaría más, hay que completar tres pasos. Paso uno: solicitar el certificado en la página web de la FNMT-CERES (http://www.cert.fnmt.es). Paso dos: acreditarse físicamente en una oficina de registro con tu DNI o pasaporte y el código de solicitud generado en el paso primero. Paso tres: Descargar el certificado. Por supuesto el paso dos es el más importante, ya que vinculará una firma electrónica a una persona física, y la única forma de comprobar que la persona física es física, física, es acudiendo con tu cuerpo físico a la oficina física que te indicarán en la propia web. Física elemental, vaya.

Una vez descargado el certificado de seguridad, enhorabuena, ya puedes firmar digitalmente tus documentos o formularios, puedes agregar la misma firma a tus correos, identificarte en Internet, allá donde te lo pidan, y asegurar digitalmente que eres tú el que está allí conectado. Con ayuda de los certificados electrónicos se puede también realizar la protección de la información mediante un cifrado o transformación criptográfica de los mensajes, haciendo su contenido ilegible salvo para el destinatario. Con ayuda de ellos podemos obtener una secuencia de datos que permiten asegurar que el titular de ese certificado ha firmado electrónicamente un documento y que éste no ha sido modificado.

Pero eso sí, así como las firmas manuscritas se pueden falsificar, con los certificados digitales hay que guardar una serie de precauciones a la hora de utilizarlos para que no caigan en malas manos. Deberemos hacer siempre una copia de seguridad (la haremos desde el propio navegador) para no extraviarlo a causa de una pérdida de datos en el ordenador y evitar así tener que volver a desplazarnos a la oficina de registro. Además, los certificados digitales constan de dos partes: una parte pública, que es la que tiene la identidad del firmante o usuario, y otra privada que tiene unas claves criptográficas para llevar a cabo el algoritmo de firma electrónica. Estas dos partes se pueden manejar por separado y hay que tener en cuenta que la parte privada es la que da la capacidad de realizar la firma, luego la habremos de mantener siempre bajo custodia y no ceder su control a terceros para que no puedan firmar en nuestro nombre.

Los certificados, al igual que las tarjetas bancarias, tienen un período de vigencia y además se pueden cancelar o revocar, siempre que el titular lo desee o dude de poseer en exclusiva la clave privada. Cuando el certificado está próximo a su fecha de caducidad se puede renovar sin tener que desplazarse a la oficina de registro de nuevo. También por accidente o robo, y si creemos o sospechamos que la parte privada del certificado no está bajo nuestro exclusivo control, podemos anular su validez mediante un correo electrónico, una llamada telefónica o mediante nuestra presentación en cualquiera de las oficinas de registro.

Como apunte final comentar que el nuevo DNI electrónico incluye ya de serie un certificado clase 2CA para la firma electrónica (con el bit de "no repudio" activo), además de otro certificado para la autenticación. En la página web http://www.cert.fnmt.es/index.php?o=cert&lang=es dispones de un amplio listado de servicios ofrecidos por organismos y empresas en los que, de alguna manera, puedes utilizar tu nueva firma digital. Esperemos que poco a poco vayan siendo más numerosos y avancemos un poquito más hacia Europa en este campo.

Llega el JPEG XR ¿para quedarse?

teknoplof 30/07/2009 @ 10:47

JPEG XREl nuevo formato gráfico de Microsoft llamado HD Photo (High Definition Photo), y registrado en la ISO con el nombre de JPEG XR, ya ha sido aceptado y estandarizado con la norma ISO/IEC 29199-2.

Dos años después de que la empresa de Redmon comenzará los trámites para que la Organización Internacional para la Estandarización aceptara su nuevo invento, la espera ha dado sus frutos y ya está aquí el formato que revolucionará cámaras digitales, teléfonos móviles, páginas web, aplicaciones multimedia y un largo etcétera.

JPEG XR, al que también llaman Windows Media Photo, es un formato gráfico similar al JPEG pero con dos características importantísimas. La primera es que, según dicen, es capaz de reducir en un 50% el tamaño de los actuales archivos de imagen JPG; la segunda se refiere a la calidad de imagen, y es que parece ser que la pérdida por compresión es casi nula. En síntesis, este formato creará archivos de imagen JPG mucho más pequeños y con mucha mejor calidad que los actuales. La cuadratura de círculo, vaya.

El formato dispone de una paleta de colores más amplia, por lo que es capaz de capturar mayor nivel de detalle. Además su factor de compresión es mayor y posee soporte para tratamiento de imágenes desde las cámaras de fotos. Tiene la posibilidad de generar imágenes con o sin pérdida, pero aun siendo sin pérdida, los archivos resultantes son menores que los anteriores JPG.

JPEG XR ha sido recomendado por la ITU (International Telecommunication Union) y ha recibido ya el apoyo del fabricante de cámaras de fotos Hasselblad y de las compañías Foveon, ARM y Novatek. Asimismo, Adobe respalda el proyecto e introducirá el formato como una extensión para su Photoshop, lo que permitirá trabajar directamente con JPEG XR desde el software de edición fotográfica.

Lo bueno del tema, y en eso sí que ha acertado Microsoft, es que al convertirlo en un estándar cualquier empresa podrá implementarlo en sus productos, ya sean de software o de hardware. Estrategia totalmente novedosa para estos chicos que acostumbraban a inventarse formatos propietarios que sólo podían utilizarse en y desde Windows, queriendo encima vendernos la moto de que eran lo mejor de lo mejor inventado en la historia de las invenciones del mundo mundial.

De momento Windows Vista y el recién llegado Windows 7 ya soportan el formato, antes incluso de que fuera estandarizado. Además, Microsoft ofrece un SDK para usarlo en otras aplicaciones de manera gratuita. Vamos que están que tiran la casa por la window.

Ahora sólo queda esperar a ver si este nuevo estándar se convierte en algo utilizado masivamente por fabricantes y desarrolladores (particular y personalmente creo que debería ser así) o si, por el contrario, asistimos a un monumental batacazo como sucedió con el JPEG 2000. El tiempo lo dirá.

Protege tu WiFi... ¡ya!

teknoplof 20/05/2009 @ 09:57

WiFiCansado de ver como las redes WiFi sin ningún tipo de protección, o prácticamente nula, proliferan por nuestras ciudades, me decido a publicar este post para aclarar algunos conceptos básicos acerca de la seguridad de esos aparatitos con antena que todos tenemos ya en casa y pueden resultar muy, pero que muy, peligrosos para nuestra integridad física. (¡Joé, tas pasao! No creas, no creas).

-¡Cariño! Acaba de llegar el router de Telefónica. Vamos a enchufarlo y a empezar a descargar pelis que estoy que me subo por las paredes de aburrimiento desde que se nos ha escogorciado el Digital Plus.

Hoy en día cualquiera instala un router en su casa; es trabajo para tontos. Te llega perfectamente empaquetadito, tan blanco impoluto, tan brillante, son sus lucecitas de colores. Plug and play, oiga; que usted lo conecta aquí y allá y, cómo se lo enviamos ya configurado, pues no tiene que hacer nada de nada. A navegar se ha dicho.

Todos los proveedores de acceso a Internet envían sus aparatos previamente configurados con tus datos de acceso y con una serie de características de determinada manera que, a priori, suponen ellos que van a ser las ideales para la utilización de la conexión en tu casa o trabajo.

Has de saber que, de fábrica, la contraseña de acceso a los routers suele ser algo así como "1234", "admin", "0000" o similar. El 80% de los usuarios nunca cambia esta contraseña. También has de saber que, de fábrica, la contraseña de la red inalámbrica WiFi suele ser algo así como "2nhgt5RFT9023" o similar. El 80% de los usuarios siempre cambia esta contraseña para poner una "más amigable", o directamente la desactiva.

¿Ahora te das cuenta de lo fácil que es acceder a tu ordenador? Sólo tengo que detectar tu WiFi con mi portátil y conectarme sin contraseña. Ahora accedo a la configuración de tu router con la clave "1234" y me mapeo un par de puertos o tres apuntando a tu dirección IP local. ¡Hasta la cocina, oiga!

¿Sabías que la mayor parte de las pymes tiene las redes configuradas tan mal como los usuarios domésticos? Ten en cuenta que muchas empresas no disponen de personal con conocimientos informáticos suficientes para configurar un router. Esto ya es más problemático, porque estamos hablando de poner en peligro datos muy sensibles.

Una persona que acceda a tu red puede llegar a controlar cualquier elemento de la misma. Y no sólo eso, sino que puede cometer delitos electrónicos en tu nombre, instalar troyanos que descarguen pornografía infantil, saturar tu conexión, infectarte con virus, robar tus datos y un largo etcétera. (¿Entiendes por qué decía antes lo de peligrar tu integridad física? ¡Aaaah! Ahora sí).

¿Y como hago para proteger correctamente mi WiFi? Pues ahora mismo vamos a comentar una serie de puntos imprescindibles para llegar a disponer de una seguridad del 99,99%. El 100% nunca existe en el mundo de la informática. Ten en cuenta que ofreceremos puntos escuetos de información sin ahondar en cada uno de ellos ni dar explicaciones técnicas. Probablemente, si no tienes mucha idea, deberás acudir a sitios web en los que expliquen el funcionamiento de la configuración de tu router y dónde está cada cosa, y quizá al tío Google para conocer cómo modificar algunas opciones de configuración de tu sistema operativo.

Los puntos están expuestos de menor a mayor grado de paranoia, esto es, cuanto más cumplas hacia abajo más paranoico eres con la seguridad de tu WiFi. Cumplir todos significa que algo muy rarito tienes que ocultar...

PUNTO 1. Cambia la contraseña de tu router, por el amor de Dios. Escribe una que combine letras, mayúsculas y minúsculas, y números, pero que recuerdes fácilmente; tampoco te pases.

PUNTO 2. Utiliza encriptado WEP2 como poco. Nunca dejes tu WiFi sin contraseña.

PUNTO 3. Cambia el SSID, esto es, el nombre con el que aparece tu WiFi cuando se detectan redes. Olvídate de escribir tu nombre o el de tu empresa, que a nadie le interesa.

PUNTO 4. Desactiva el broadcast, o sea la aparición pública del nombre de tu red inalámbrica. De esta manera cuando alguien busque redes, la tuya como que no existe.

PUNTO 5. Desactiva el DHCP de tu router. Esta característica hace que el propio router asigne direcciones IP a los equipos que se conecten a él. Te pones una IP fija y listo.

PUNTO 6. Activa el filtrado por direcciones MAC. Esta es la dirección fija de cualquier dispositivo de red. Es una serie de valores hexadecimales que identifican a un único dispositivo de red en todo el mundo (algo así como la matrícula de un coche o el DNI de una persona). Con esta opción podrás permitir el acceso a la red sólo a los aparatos que tú decidas: el ordenador de sobremesa, el portátil, la Wii, el pocket PC, etcétera.

PUNTO 7. Desactiva la característica de compartir impresoras y archivos en tu sistema operativo. A no ser que sea estrictamente necesario no tienes por qué compartir nada.

PUNTO 8. Desactiva el protocolo NetBios sobre TCP/IP. Con esto cierras la puerta a muchos ataques externos que intentar acceder a tu equipo vía Internet como si fuera uno más de una red LAN.

PUNTO 9. Cambia la máscara de subred de las propiedades de tu conexión para restringir el número de dispositivos en tu red. Por ejemplo, si pones 255.255.255.252 sólo admitirá dos dispositivos, configurados adecuadamente con su IP fija.

Con estos nueve puntos creo que será más que suficiente para, al menos, ponérselo muy muy difícil a los posibles atacantes o ladrones de WiFi. Aunque, como he comentado anteriormente, nada es seguro al 100%. Así que, como decían los manifiestos hacker de hace quince años, be paranoid. Es la única manera.

Espías muleros

teknoplof 02/10/2008 @ 12:25

eMuleLos programas peer to peer que tan buenos momentos de ocio (y negocio) nos proporcionan, pueden llegar a convertirse en nuestros peores enemigos, chivatos públicos de nuestros secretos mejor custodiados. Nos centraremos exclusivamente en eMule, aunque lo que contaré a continuación puede extrapolarse a cualquier otro software que permita compartir archivos vía Internet y teniendo como base el intercambio entre pares.

Como bien es conocido, este tipo de aplicaciones relacionan usuarios conectados a través de un servidor común que se encarga de poner en contacto a los clientes en función de sus peticiones. Pa' que me entienda usté, señá María, que si quiere conseguir la discografía completa de la Pantoja en emepetrés, usted se me conecta con la mula, busca y automáticamente se empieza a bajar las canciones de aquellas otras personas que ya las tengan y las quieran compartir con su persona de usted.

A la hora de configurar un software de este tipo, uno de los pasos más importantes es el que se corresponde con definir la carpeta o carpetas que queremos compartir con el resto de usuarios de la red. Esta acción, que puede parecer sencilla y sin aparente peligro anejado, puede convertir nuestro pecé en un jugoso reclamo de espías, cotillas y voyeurs ávidos de información ajena que, en la casi totalidad de los casos, ni les va ni les viene.

La falta de información y, quizás, la poca experiencia de muchos nuevos usuarios de estas tecnologías, hace que la tediosa práctica de compartir carpetas muleras cuando se dispone de varios gigas de música, películas y juegos, se despache de un plumazo compartiendo la carpeta "Mis documentos" completa. Craso error.

Si comparte usted su carpeta "Mis documentos" al completo, además de ofrecer a todo pichichi aquello que quiere realmente ofrecer, está compartiendo todo aquello que, seguramente, no esté tan interesado en compartir, léase las fotografías del viaje a Lanzarote, las cartas a su amante, sus vídeos descargados del teléfono móvil o la contabilidad doméstica en esa hoja de Excel que le quedó tan chula.

¿Usted cree que nadie puede ser tan estúpido como para compartir el directorio "Mis documentos" completo? Efectivamente está en lo cierto. Hay todavía estúpidos de mayor rango que ponen a disposición del espía mulero la totalidad de sus discos duros, los pendrives y los discos externos uesebé. Y Dios me perdone por lo de estúpidos, ya que lo más probable es que sean novatos integrales mal informados y peor informatizados por los "especialistas" de alguna de las grandes superficies del sector.

Hacer la prueba es tan fácil como probar. Teniendo un poco de picardía podemos pensar que la mayoría de las cámaras de fotos guardan las mismas en una carpeta llamada DCIM y que, muchas veces, los usuarios copian la carpeta entera al ordenador para pasar las fotografías. También se nos puede venir a la mente que los nombres con los que etiquetan las máquinas digitales las fotografías suelen comenzar por DSC, o por IMG, o por PANA (las Panasonic), o algo similar seguido de un número de orden. Hagan el favor de buscar con su mula imágenes con el texto DSC; o busquen IMG_; o busquen DCIM. Se sorprenderán. Eso sí, si descargan la foto de su vecina en paños menores y dan con sus huesos en la cárcel, no le echen la culpa a este humilde post que sólo quiere ayudar.

También pueden intentar buscar documentos con el nombre currículum o currículum de y se asombrarán de la gente que comparte sus documentos sin saberlo. O prueben lo que se les ocurra que alguien puede guardar en sus "Mis documentos": vacaciones, fiesta, contabilidad, facturas, secreto...

No me sean gañanes y pagafantas y acoten el terreno de caza contra furtivos sin escrúpulos que sólo desean ver sus datos por pura cotillería (o no). Cualquiera puede aparecer pasado mañana en el tubo en aquel vídeo privado que grabó con la parienta aquella noche de juerga.